patologías cardiovascularesArterias, venas y sistema linfático presentan más enfermedades que nunca antes. Y las razones son bien específicas: longevidad de la población, mala alimentación y sedentarismo. Es tanta la frecuencia de estas patologías, que desde hace pocas décadas viene desarrollándose una nueva especialidad, la medicina vascular.

El aumento de las expectativas de vida de la población es la principal causa del rápido incremento que registran las enfermedades que afectan a las venas, arterias y sistema linfático y que, en conjunto, reciben el nombre de patologías vasculares. Hasta hace pocos años la disciplina, que trata exclusivamente estos males era casi desconocida, pero lentamente la medicina vascular ha ido difundiéndose, debido a la extraordinaria frecuencia con que se presentan dichos males y a la necesidad de un diagnóstico oportuno.

Pese a lo nuevo de esta especialidad, apenas tres décadas de desarrollo, los avances resultan sorprendentes.

Así por ejemplo, problemas de várices, flebitis y trombosis hoy pueden ser atendidos con excelentes resultados, a través de procedimientos cada vez menos invasivos y más eficaces. Lo mismo ocurre con las enfermedades arteriales y linfáticas.

Antes habían pocos recursos y escasos medios para hacer diagnósticos. La efectividad también era poca y por eso los tratamientos, en general, no eran muy buenos. El desarrollo de la medicina vascular tiene que ver con el progreso de la humanidad, porque no hay duda de que la medicina se va adecuando a las expectativas. Si, como hoy, se tiene una mejor calidad de vida, una mayor preocupación por el cuerpo y sus enfermedades y, al mismo tiempo, van mejorando las condiciones y las posibilidades de tratarlas. A eso se añade la dramática prolongación de las expectativas de vida, que hoy por hoy implican el predominio de problemas oncológicos y cardiovasculares.

En efecto, a nivel internacional se empezó a desarrollar la disciplina hace unos 30 años, la que resulta bastante poliforma, puesto que aborda todas las patologías relacionadas con problemas arteriales, venosos y linfáticos.

Nuevos tratamientos para las patologías cardiovasculares

Las patologías arteriales han aumentado explosivamente en las últimas décadas y como consecuencia directa de dos nefastas características que ha ido adoptando la vida moderna: mayor consumo de grasas saturadas y de comida basura junto con el sedentarismo.

La mala administración que hemos hecho del modernismo ha llevado a un hecho patente: las arterias se han comenzado a tapar con más frecuencia. Pero hoy en día nadie está conforme con que se le ampute una pierna sin más ni más, puesto que las expectativas y la calidad de vida han aumentado considerablemente.

La elefantiasis, por ejemplo, un mal que se caracteriza por el aumento progresivo y deforme de las extremidades, y que se produce por un exagerada acumulación de líquido linfático, hasta hace unos años no contaba con tratamiento. Hoy, sin embargo, con una sencilla técnica y con ciertos medicamentos bastante específicos (como el abendazol), es posible manejarla bastante bien y sin mayores complicaciones para el paciente.

Las pacientes con cáncer de mama que han debido ser tratadas, puesto que después de que se les han extirpado los ganglios y se han sometido a radiación, han padecido una grave hinchazón del brazo. Antes había pocas posibilidades de tratamiento, con un riesgo enorme agregado, puesto que la infección del líquido linfático acumulado es frecuente.

Otra línea de desarrollo interesante ha sido la relacionada con los problemas venosos, donde varices, varículas y úlceras varicosas hacen estragos particularmente entre la población adulta. De hecho, se calcula que en nuestro país no menos de un veinticinco por ciento de la población adulta sufre de problemas varicosos que, si bien no implican riesgos mayores, sí producen una gran invalidez de tipo estética.

Antes se arrasaba con las venas. Hoy, en cambio, se realiza un tratamiento muy selectivo, sin dolor y casi ambulatorio, que consiste en microcirujías que ni siquiera requieren de la realización de puntos.

En la esfera arterial también hay una inmensa gama de problemas que poco a poco han encontrado nuevas soluciones. Y en este campo la longevidad ha implicado un verdadero desafío para los médicos, puesto que ha traído consigo una incidencia cada vez más elevada de los problemas vasculares cerebrales. De hecho, la trombosis de la arteria carótida y el infarto cerebral, que en buena parte de los casos acompaña a este mal, es hoy en día la tercera causa de muerte en el mundo.

Un alto porcentaje de los ingresos a los servicios de urgencia son a consecuencia de accidentes vasculares encefálicos, y más del cincuenta por ciento de ellos, son originados por la obstrucción de arterias extracraneanas. Lo importante en esto es que con una buena tarea de prevención se podría evitar y prevenir un mal que no sólo puede dejar graves secuelas físicas, sino que además implica un enorme costo para quien lo padece.

La Prevención De Las Patologías Cardiovasculares

Al parecer, la prevención tampoco es una tarea tan compleja, puesto que bastaría con someter a exámenes periódicos a la población considerada de alto riesgo: obesos, hipertensos, sedentarios y diabéticos.

Y las cifras son elocuentes, porque el sólo hecho de hacer un seguimiento entre esos pacientes, es mucho menor que pagar el 30 por ciento de los gastos que generan los accidentes vasculares a los recintos médicos. Y esto, considerándolo friamente, porque del otro lado están todas las graves secuelas neurológicas, casi siempre permanentes, que quedan entre quienes los padecen.

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Sobre María Cristina

Siempre me ha gustado todo lo relacionado con la salud y el bienestar personal, convirtiéndose esto no solo en mi medio de vida, también en mi hobbie.

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